Generalmente,
en los miopes menores de -5.00 dioptrías
no se observa ninguna pérdida en la mejor visión
posible. En la mayoría de los casos las gafas
no serán necesarias después del tratamiento
LASIK.
Si la miopía
está entre –5.00 y –12.00
dioptrías, una pequeña pérdida
de poca importancia puede ocurrir en la visión
en el amanecer o en la noche.
En algunos casos, puede quedar
una pequeña parte del error refractivo inicial.
Esto se puede sin embargo corregir con otro LASIK.
En los casos de la miopía que exceden
–12.00 dioptrías, podrán
existir pérdidas en la visión en situaciones
extremas de luz como en el amanecer y en la oscuridad.
Por eso, puede
que en algunos casos no se recomienda el LASIK
para las miopías que exceden
de –12.00 dioptrías.

Para la corrección de la hipermetropía,
la exactitud es levemente más baja que para
la miopía. Normalmente, no se observa ninguna
disminución en la visión en las correcciones
hasta +5.00 dioptrías. En
la mayoría de los casos, las gafas no se necesitarán
más. En correcciones de hipermetropía
que exceden las +5.00 dioptrías
pueden ocurrir problemas en la visión en el
amanecer y en la oscuridad.
Además de la graduación, también
el diámetro de la pupila cuando está
dilatada en la oscuridad desempeña un papel
importante.
En general, se puede decir que hay mayores problemas
con la visión en la oscuridad en los pacientes
en los que la pupila se dilata más.